
Un sitio fascinante en Verona es el Lago Garda, un espejo de aguas turquesas cuya formación se remonta a la Edad de Hielo que ha recibido muchos elogios, por ejemplo del famoso Gotehe. Los romanos lo llamaban lago Benacus y es el lago mas grande y más típico de los lagos pre alpinos.
Su forma tan particular, como una mancha verde-azulada caída del cielo, y sus hermosos alrededores lo han convertido en algo inolvidable una vez que lo visitas. La parte sur, abrazada por la Riviera de los Olivos, luce muy mediterránea pero a pocos kilómetros al norte está el Monte Baldo y entonces el paisaje cambia y aparece un delgado fiordo. Hay rocas, acantilados afilados, castillos y antiguas iglesias en sus orillas, así que cada rincón nos cuenta una historia.

En general hay muchos tipos de paseos y excursiones por el hermoso Lago Garda, naturales, culturales, históricos, deportivos, panorámicos. Pero si quieres ahorrarte la elección puedes trepar a uno de los ferries de Navigarda y elegir alguno de sus itinerarios que en general incluyen todos los puertos de la costa de Verona.
Foto 2: vía Flickr
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