
Milan es una ciudad hermosa y elegante y aquí hay una iglesia que también cumple con estas características: la Iglesia de Santa María delle Grazie que junto con el convento de la orden dominica es un espectáculo sorprendente. Fue mandada a construir en 1463 por parte del duque de la ciudad Francisco Sforza y se terminó en 1469 el convento y en 1482 la iglesia. Después, ésta se convirtió en el lugar de entierro de la familia del duque.
El arquitecto fue Guiniforte Solari, aunque actualmente la construcción del tiburio (la cúpula de base poligonal) se le atribuye a Giovanni Antonio Amadeo. La primera parte del edificio es de estilo gótico, la cúpula conserva este estilo pero le suma influencias románicas y en el interior vemos también un estilo gótico y hermosos frescos que se conservan en muy buen estado.

Tenemos en la capilla a la derecha los frescos pintados por Gaudenzio Ferrari que representan la Historia de la Pasión y antes estaba La coronación de espinas de Tiziano, hoy en el Museo del Louvre. Y claro, en el refectorio del convento junto a la iglesia es que está el famoso mural de Da Vinci, La última Cena. De hecho, tanto la iglesia como el convento valen oro en materia de obras de arte y algunas de ellas se han salvado incluso de los feroces bombardeos que sufrió Milan durante la Segunda Guerra Mundial.

Artículos relacionados



0 Comentarios en “La Iglesia de Santa María delle Grazie, en Milán”