Cuando vayas a Turín tendrás que tomar sí o sí una foto de su símbolo arquitectónico: la Mole Antonellaina. Turín es una ciudad al norte de Italia y sin dudas, si tu intención es conocer lo mejor de este país, pasarás por allí. Esta construcción se llevó a cabo entre 1863 y 1888 y estuvo a cargo del arquitecto Alessandro Antonelli, así que de allí proviene el nombre. En sus orígenes la estructura estaba destinada a la sinagoga pero parece que la relación entre el arquitecto y la comunidad judía de Turín no era nada buena pues los deseos del constructor no iban de la mano de los de los judíos que estaban invirtiendo su dinero en el edificio.
Es decir, Antonnelli modificó algunos detalles del diseño, elevó la torre por ejemplo hasta los 113 metros cuando originalmente debía medir solo 47, y eso hizo que la construcción fuera más cara. Por eso, la comunidad judía la detuvo y se quedó con un techo provisional en 1869.. Pocos años después el gobierno de la ciudad hizo un truque y cambio la Mole Antonelliana por un terreno para construir la sinagoga y así el edificio pasó a dedicarse al rey Victor Manuel II. EWl arquitecto volvió a hacerse cargo del proyecto y la torre alcanzó por fin los 167 metros de altura.
Si tienes una moneda de 2 céntimos de euro de Italia verás que su imagen aparece en el reverso pero si vas Turín podrás conocer su interior ya que dentro funciona el Museo Nacional del Cine y hay un elevador que te lleva hasta arriba de todo.
Etiquetas: atracciones en Turín, Mole AntonellianaArtículos relacionados





0 Comentarios en “Mole Antonelliana, el símbolo de Turin”