En el siglo XVI la familia Mattei adquirió una parte de la colina Celio que antes estaba ocupada por un viñedo. Allí le dio forma a un jardín y un edificio que sirvió para albergar la rica colección de arte y antigüedades de la familia. El parque, un sitio seguro, hermoso y tranquilo, generó un oasis verde con trinos de pájaros casi en el corazón de Roma. Hay senderos, trozos de mármol antiguo que forman parte de la colección familiar, un pequeño obelisco, un par de fuentes y un estanque para peces que fascina a los mas pequeños.
Realmente, Villa Celimontona, así se llama, es un buen lugar para pasar la tarde al aire libre y disfrutar de un picnic o tomar un respiro del recorrido turístico. Muchas parejas romanas vienen hasta aquí a tomarse las fotos del día de la boda y realmente es muy hermoso. Tiene dos entradas, la entrada principal está en la Piazza della Navicella desde donde hay un camino que te lleva al edificio del jardín donde hoy funciona la Sociedad geográfica Italiana. A su izquierda se abren caminos, un terreno verde y abierto y más allá se ven las ruinas de los baños de Caracalla. Hay un parapeto panorámico que permite ver más secciones antiguas del jardín, más allá de los límites actuales del parque.
A la derecha del mismo edificio hay una zona con varios tipos de arboles y mucho encanto, e sitio elegido por muchos para armar el picnic y también una pequeña zona de juegos infantiles donde los niños pueden montar ponies. La segunda entrada a la Villa Celimontana está en Clivo Scauro, el viejo camino romano que corre como la colina Celio. Esta salida o entrada es perfecta si quieres ver mas lugares o el Circo Máximo, por ejemplo. Aquí suele haber eventos, principalmente en verano. La villa abre todos los días desde las 7am hasta el atardecer.
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