
Los monjes cistercienses construyeron una hermosa y enorme abadía en Chiusdino, a pocos kilómetros de la ciudad de Siena.Hoy en día es un lugar por completo en ruinas pero aún así tiene mucho encanto y impresionante caminar por la nave principal de la iglesia, sin techos o ventanas.
La Abadía de San Galgano, santo cuya fiesta es el 3 de diciembre, fue construida en 1220 sobre su propia tumba que ya para ese entonces era un lugar de culto entre la gente. Dice la leyenda que este joven que había sabido llevar una vida licenciosa, el día en que se convirtió clavó su espada en una roca para transformar el arma en cruz y allí podemos ver todavía hoy una roca de la que sobresale la empuñadura de una espada, corroída por el tiempo. Al mejor estilo rey Arturo, no hay dudas.

La abadía marca el inicio del gótico en la Toscana italiana. Tenía tres naves, planta en cruz y 72 metros de largo por 21 de ancho. Tuvo gran importancia durante el siglo XV, beneficiada por muchos emperadores y objeto de muchas importantes donaciones, por lo cual se convirtió en una abadía muy rica que rivalizó con la misma República de Siena y el Papado. Finalmente, la abadía entró en decadencia y con el tiempo, se abandonó y los siglos la convirtieron en unas ruinas que cortan el aliento.
Artículos relacionados



0 Comentarios en “Visitando la Abadía de San Galgano, ruinas fantásticas en Siena”